FIDEUÁ DE CARNE A LA CAZUELA

INGREDIENES

  • 225 gr. de fideos nº 2
  • 100 gr. de cebolla
  • 200 gr. de tomate
  • 200 gr. de costillas de cerdo
  • 200 gr. de salchichas de cerdo
  • 3 alcachofas
  • 1 ajo
  • 750 ml. de caldo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Cilantro
  • Sal
  • Pimienta

PREPARACIÓN

Pelamos y picamos la cebolla y los ajos. Los ponemos a rehogar en una cazuela con el aceite, a fuego medio

Limpiamos, pelamos y picamos o rallamos el tomate. Cuando la cebolla empieza a estar transparente, añadimos el tomate picado y rehogamos unos minutos

Añadimos los fideos, mezclamos y dejamos unos minutos para que se tuesten un poco (se puede hacer también en una sartén aparte y añadir a la cazuela en este punto, o tostarlos en el horno)

Mientras, en una sartén aparte, sellamos la carne en trozos con un chorrito de aceite

Añadimos la carne, las alcachofas y el caldo caliente, salpimentamos y espolvoreamos el cilantro

Dejamos haciendo todo a fuego medio durante unos 30 minutos

Una vez hecho, servimos en platos individuales

fideuá

 

Queremos recordaros las otras recetas de fideuá que ya publicamos anteriormente:

Fideuá de tinta de calamar

Fideuá de carne by Amacooking

¿QUÉ ES LA FIDEUÁ? ¿QUIÉN LA INVENTÓ Y POR QUÉ?

La fideuá es  un plato marinero originario de las costas de la Comunidad Valenciana que se elabora de forma parecida a la paella. El ingrediente principal es el fideo de pasta (hueco normalmente). El pescado y el marisco suelen ser los ingredientes que acompañan a los fideos auque también se hace de carne, como nosotras en esta ocasión.

El invento es atribuido a Gabriel Rodriguez Pastor (“Gabrielo, del quiosco del Grau de Gandía), cocinero de embarcación y a Juan Bautista Pascual (“Zabalo”), pequeño de la barca y ayudante de aquél.  El patrón era muy afiocionado al arroz y al resto de marineros casi nunca les llegaba su ración a banda, el plato que normalmente preparaba. Tratando de buscar una solución, el cocinero pensó en cambiar el arroz por fideos para resultarle menos apetitoso  al patrón. Pero el invento le gustó, y la fama se extendió por los restaurantes del puerto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: